5 Consejos para asegurar tu comunidad
Hay 5 consejos esenciales que me gustaría compartr con todos los presidentes de comunidades de propietarios y con los administradores de fincas; que son, al final y casi siempre, quienes ofertan los seguros para las comunidades que administran.
Resumen del artículo.
A la hora de hacer un seguro para tu comunidad,hay 5 consejos que debes tener en cuenta; ya seaspresidente de la misma, o administrador de fincas:
- Asesórate siempre por profesionales. Huye de los presupuestos rápidos y sin preguntas; y tampoco te fíes de los que no miren nada de las instalaciones.
- Aporta todos los datos necesarios y hazlo con sinceridad y honestidad. Quitarle metros al recinto o no decir que tiene piscina, conseguirán un seguro omás barato; pero si pasa algo en el recinto o la piscina, el seguro no pagará.
- Un seguro no es una cuota de mantenimiento. La buena marcha de las instalaciones y servicios es cosa de la comunidad.
- Comprueba las garantías, franquicias y exclusiones.
- Compara servicios y calidad, no solo precios.
Asesórate por profesionales.
Cada comunidad es un pequeño mundo que no se parece en nada a ningún otro; de forma que tienes que buscar profesionales expertos. Huye de los que te ofrezcan un seguro rápido y no hagan preguntas; porque no quieren conocer tu situación, solo quieren colocar una póliza.
Da todos los datos correctamente.
Para hacer un buen seguro para tu comunidad, es fundamental que todos los datos que aportes sean veraces y exactos. No sirve de nada ocultar u omitir datos para intentar abaratar el seguro; cuando acurra el percance eso que has omitido no estará cubierto. Se trata, precisamnete de asegurar todos los riesgos posibles para minimizar el impacto de cualquier percance que pueda ocurrir en la comunidad. Por eso es muy importante conocer, no solo el estado de las edificaciones y servicios comunitarios, si no también su uso.
Hay que poner especial atención a las superficies y usos, zonas de esparcimiento o deportivas y las medidas de prevención y protección, seguridad, etc, con las que cuentan.
Sin olvidarnos de los locales, si es que tenemos en nuestra comunidad, y a las actividades que se llevan a cabo en ellos. No es lo mismo, a efectos del seguro, que los locales los ocupe una panadería, un bar o un gran supermercado, por poner un ejemplo. Porque las actividades que se desarrollan en ellos tampoco comportan los mismos riesgos para las comunidades.
Un seguro NO es una cuota de mantenimiento.
Esto es claro y es esencial y, sin embargo, aún hay quien no lo entiende. Los seguros sirven para corregir cuando ya ha pasado algo; pero la misión de la comunidad de propietarios es cuidar de todas sus instalaciones y servicios para que no pase nada. El seguro no se encarga de mantener los filtros de la piscina, ni las redes de la pista de pádel, Esa es una tarea de los servicios de mantenimiento e la comunidad; el seguro está para cubir un percance de alguien que estuviera jugando al pádel o disfrutando de un baño en la piscina.
Tener las instalaciones en perfecto estado, resulta especialmente importante en edificios de cierta antigüedad; ya que requerirán de una visita del perito que certifique su buen estado de conservación antes de poder asegurarlos. Si tu edificio tiene más de 30 años no aceptes asegurarlo sin que lo vea un perito, y no un comercial.
“Si tu edificio tiene más de 30 años no aceptes asegurarlo sin que lo vea un perito, y no un comercial.”
– MJC SegurosComprueba las garantías, franquicias y exclusiones.
Deberemos verificar con cuidado qué garantías cubre nuestra póliza, cuáles están excluidas, y qué franquicias se aplican y sobre qué garantías. Hay que pensar que, cuanto mayor sea la franquicia (la parte que pagaría la comunidad del coste de ese siniestro), menor será el coste del seguro. Así que hay que mirar con detalle cuánto estamos dispuestos a pagar por un siniestro determinado, para abaratar nuestra póliza, en caso de que ocurra.
Cosas que hay que asegurar, sí o si: pues todo el continente del edificio y zonas de esparcimiento y ocio; y, siempre que sea posible, completarlo con garantías que cubran el uso de las instalaciones.
Dos de esas garantías claves son:
- Los daños por agua, los más numerosos y los que provocan más incidentes.
- La responsabiliad civil, que nos cubre de los daños que produzcamos a un tercero.
Compara servicios y calidad.
El error más grande que se puede cometer a la hora de contratar un seguro es comparar solamente el precio. El precio no es lo más importante, lo esencial es que el seguro nos cubra cuando ocurra una desgracia que nosotros no podamos afrontar solos. Si esto es así ¿vas a comparar solamente el precio? No lo hagas. Compara servicios y calidades, pide información de las mismas empresas a otros presidentes o administradores, no tengas problema ni miedo en hacerlo.
El dinero no es el baremo para elegir un seguro u otro para nuestra comunidad. Cualquier mediador profesional presentará varias ofertas, todas ellas muy válidas, para asegurarla; pero no todas las aseguradoras ofrecerán los mismos servicios, ni las mimas formas de resolver los problemas. Hay que pensar también, que hay problemas que necesitan soluciones urgentes y otros que pueden esperar ¿Qué aseguradoras gestionan mejor unos u otros? ¿Cuál pone menos trabas burocráticas para resolverlos?
No sirve para nada un seguro barato que no atienda las reparaciones urgentes, o que las dilate durante meses.
“Si necesitas bajar la cuota de tu póliza de seguros para tu comunidad, piensa en aumentar algunas franquicias; o en quitar las partes privativas del seguro de la comunidad; porque los propietarios deberían tenerlas aseuradas en sus propias pólizas individuales de hogar.”
– MJC SegurosEs muy importante también no caer en la tentación de rebajar capitales para abaratar el seguro; porque, en caso de siniestro, la compañía nos aplicará la regla proporcional. Si necesitamos abaratar el coste habrá que analizar opciones como aumentar algunas franquicias o, por ejemplo, quitar del seguro de comunidad las partes privativas; que quedarán cubiertas por el seguro de hogar de cada propietario; pero nunca rebajar capitales.
Ya nadie se acuerda, pero debemos aprender de lo ocurrido en Lorca hace unos años; donde muchos usuarios y comunidades, por desconocimiento o mal aconsejados, declararon en sus pólizas de seguro cantidades inferiores. Sus edificios no pudieron ser reconstruídos al aplicarles la regla proporcional por infraseguro.
¿Merece la pena correr el riesgo de perder nuestra casa?
Foto de Evgeniya Kuzmina en pexels